- Agua templada: la muy caliente reseca la piel.
- Primero el pelo y después el cuerpo.
- El aclarado es el paso que más gente acorta.
- Seca a toques, sin frotar.

1. Agua templada, no caliente
El agua muy caliente arrastra más grasa natural de la piel y del cuero cabelludo. El resultado suele ser tirantez, picor o descamación, sobre todo en invierno. El agua templada, la que notas agradable sin enrojecer la piel, limpia igual de bien con los productos adecuados.
Si te gusta terminar con agua fría, adelante: no tiene efectos milagrosos, pero tampoco perjudica y a mucha gente le espabila.
2. Primero el pelo
Empieza por el champú. Al aclararlo, la espuma cae por la cara, la espalda y el pecho. Si lavas el cuerpo después, eliminas esos restos con el aclarado final. Si lo haces al revés, el champú se queda sobre la piel recién lavada.
- Moja bien el pelo durante unos segundos antes de aplicar nada. El champú se reparte mejor y necesitas menos.
- Usa una cantidad del tamaño de una moneda para pelo corto y algo más si lo llevas largo.
- Reparte el producto por el cuero cabelludo, que es lo que hay que limpiar. Las puntas se limpian con la espuma que resbala al aclarar.
- Masajea con las yemas de los dedos durante 30 a 60 segundos. Las uñas pueden irritar la piel.
El aclarado es el paso que más gente acorta, y el que más se nota al día siguiente.
3. Aclara más de lo que crees
Es el error más frecuente. Los restos de champú dejan el pelo apelmazado y pueden causar picor. Aclara hasta que, al pasar los dedos, el pelo no resbale ni haga espuma. En pelo corto suele bastar con medio minuto; en pelo largo, más.
4. Después el cuerpo
Una o dos pulsaciones de jabón líquido son suficientes para todo el cuerpo. Haz espuma en las manos y céntrate en las zonas que más sudan y huelen: axilas, ingles, pecho, espalda y pies. Los brazos y las piernas necesitan poco producto.
Si usas esponja o guante, deja que se seque entre usos y cámbialo con frecuencia: la humedad favorece la proliferación de bacterias.
5. La cara, con suavidad
La piel de la cara es más fina que la del cuerpo. Aplica el limpiador con las manos, con movimientos suaves y sin frotar, y aclara bien la línea del pelo y el contorno de la barba, donde suelen quedar restos. Si notas tirantez después de lavarte, lee nuestro artículo sobre jabón facial y corporal.
6. Seca a toques
Seca la piel presionando la toalla en lugar de frotarla, sobre todo en la cara. Seca bien los pliegues y entre los dedos de los pies, donde la humedad favorece los hongos. Lava las toallas con regularidad y déjalas secar extendidas.
Resumen
| Paso | Qué hacer | Tiempo aproximado |
|---|---|---|
| Mojar | Agua templada en pelo y cuerpo | 20–30 s |
| Champú | Cantidad de una moneda, masaje con las yemas | 30–60 s |
| Aclarado | Hasta que el pelo no resbale | 30–60 s |
| Cuerpo y cara | 1–2 pulsaciones, zonas de sudor primero | 1–2 min |
| Aclarado final | De arriba abajo | 30–60 s |
Este artículo es informativo y no sustituye el consejo de un dermatólogo, médico o farmacéutico. Si tienes una afección de la piel o del cuero cabelludo, consulta a un profesional.